Y en las playas afrodisíacas las ostras se muerden la lengua,
las algas atrapan las botellas de cerveza, y el congreso no celebra.
Ahora que empieza un verano en la capa de ozono,
las putas preparan sus redes,
salen a mariscar.
Entre las olas,
entre la arena que quema se esconden sirenas que se camuflan con lobos,
los lobos son cafés, y parecen mezclar en sus gritos cíclicos, lo que no encontramos en las siluetas y pelos teñidos.
Los mariscos se bañan en chocolate, y los intelectuales los confunden con postres.
Con pimienta aliñan los helados, los enfrían en la cabezas de las mariscadoras,
y se alimentan,
tragando sal y arena.
Los genios se van con su sexo,
se quedan con las ninfas de pelo lacio,
no les importa conversar más,
en sus pechos descanzan,
no sé si tendrán paz.
Hace 11 años




